Y dale con el pinche congreso
Por fin llego diciembre, no precisamente con su alegría y felicidad, pues los sociólogos, bueno la élite sociológica, anda saltando en una pata. Llego también el congreso nacional de sociología que para información del publico en general se vuelve a hacer después de 14 años (o 13, no recordamos bien el chisme). La verda no sabemos porque después de más de una década en la que han pasado miles de cosas dignas de ser discutidas los sociólogos no habían organizado un congreso, lo que sí sabemos es que después de tanto tiempo han pensado que la sociología ha resultado mejor profesión que la medicina y que por ello los estudiantes son capaces de pagar 40 mil pesos por una pinche inscripción y que los profesionales no se van a quedar pobres por pagar 100 mil pesos pa disfrutar de cuanta cosa haiga en el evento. Pues sepan ustedes que las grabadoras que pusimos en la oficina de la coordinación dieron resultado: sabemos que dizque la nacional sólo logro gestionar 10 millones pal evento, cosa que ni uno -evento- de estudiantes aguanta. Es más ni el pasaje del Propio Tourraine en primera clase (los intelectuales comprometidos con el movimiento social no viajan en clase comercial) desde Francia y su alojamiento, se hubieran podido pagar con eso. Es más: como estando la mas socióloga de todas de decana, la compañera Luz Teresa, se gestiona tan poca plata? Cómo cuentan con la plata de las inscripciones pa terminar de costear los gastos del evento? Bueno eso no es lo más patético del asunto. Lo peor y lo que no tiene perdón de dios, es que incluso hasta a los ponentes se les cobre. No sabemos de donde saca Olga Restrepo que en otros eventos se les cobra igual a los ponentes, si nuestra experiencia dice que "al ponente se le paga (inscripción y hasta pasaje), se le conciente y se le da mochila, carpeta, esfero, agüita, tinto o aromática" pero nunca se había visto en estas tierras que osaran cobrar por "difundir el conocimiento". La lógica de los congresos funciona de esta manera: si se quiere un certificado se paga, sino pues no pero igual se asiste, bien dice el dicho "nadie le quita a uno lo vivido".Pero tal parece que a l
os organizadores del evento en cabeza de Gabriel Restrepo, se les han olvidado cosas tan básicas como que los estudiantes de ciencias humanas siempre andan vaciados debatiendo entre el sacar copias y el almorzar-eso si hay que admitirlo: pa cerveza siempre hay plata-. Pagar 40 y 100 mil pesos por entrar a conferencias y por escuchar a otros y otras no tiene sentido menos estando en una universidad publica donde la sociología surgió para dar respuestas no pa elitizarse y quedarse en copas de champaña y conferencias a las que sólo entran los que puedan pagar. Pa que sirve un congreso si no se puede asistir?
